miércoles, 30 de noviembre de 2011
Pajas sociales
En el último momento, justo cuando me situaba frente a la puerta del vagón para bajarme en mi destino, una pareja de treintañeros se me acerca por la espalda charlando de política. Yo, que soy curioso, pego el oído. Lástima que tuve que escuchar memeces... se preguntaban cómo todavía había gente que votaba a la izquierda cuando estaba claro que no nos sacaría de la crisis; había que votar a la derecha que lo solucionaría todo y remataban con el axioma: Los pobres (izquierda) no tienen dinero para los pobres, los ricos (derecha) sí. ¿Por qué no me giro y les digo que su estupidez me acaba de pinzar la nuca? Pues porque ¿cómo se desmonta tan estupida creencia de que los ricos van a dar su dinero a los pobres? o ¿cómo se le plantea a dos deconocidos en menos de un segundo que reflexionen sobre el porqué los ricos sí tienen dinero y de dónde lo han sacado y los pobres no?. En fin, la pluralidad era esto.
martes, 29 de noviembre de 2011
Cabroncetes con tareas
Todas las mañanas de camino al trabajo, a eso de las 8:50, me cruzo con una parejita de hermanos de unos ocho o nueve años. Podrían considerarse la parejita modelo que el tópico manda que todos los padres y madres deseen: niño y niña (mellizos creo) de rostro angelical y cabellos lacios y color miel, con unos labios de frambuesa y unos ojitos de esos que cambian del azul al verde según les de el sol. Vamos, como cuando nuestros padres nos decían que ellos siempre hubiesen querido tener una niña, justo cuando echaban el la tele El Planeta de los ewoks con Drew Barrymore a la cabeza. El asunto es que estos angelitos tienen la tarea de sacar al perro a hacer sus necesidades a la calle; y date, los enanos se desplazan con el perro hasta una tapia que está a unos diez metros de su portal, allí se quedan haciendo tiempo y luego vuelven a casa con la tarea hecha. El pobre perro ha sido capaz de acostumbrarse a hacer sus cositas en veinte metros (diez de ida más diez de vuelta) y nadie sospecha nada; excepto los que por allí pasamos y tenemos que sortear todo el reguerito...
jueves, 24 de noviembre de 2011
Cigarrillos con empatía.
Soy propenso a abandonar cigarrillos encendidos en el cenicero de la terraza para dedicarme a otras ocupaciones dando vueltas de un lado a otro de la casa. Cuando paso por delante de la puerta de la terraza; la abro y saco medio cuerpo para darle una calada, expulso el humo para que no entre en la casa y vuelvo a las vueltas y las tareas. Lo que me hace maldecir en hebreo es el día, bastante a menudo, que me olvido del cigarrillo y cuando vuelvo me encuentro una escultura de ceniza que se mantiene como una funambulista; pero que si rozas se desmorona. De un tiempo a esta parte obsevo, asombrado, que mis cigarrillos tienen el buen gusto de apagarse cuando los dejo allí abandonados. Sigo maldiciendo en hebreo porque la mitad de las veces me pilla sin mechero encima y tengo que ir a buscar uno; pero en el fondo les estoy agradecido por mostrar esa empatía en estos tiempos de crisis; es como si me dijesen:
- ¿Ves? Nos hemos apagado para no consumirnos innecesariamente. Estamos mirando por tu economía.
- ¿Ves? Nos hemos apagado para no consumirnos innecesariamente. Estamos mirando por tu economía.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Gregarios y Voayeurs
El tipo del bloque de enfrente no deja de mirarme. Estoy en mi salón ensayando un speech para el bufete sobre la nueva reforma laboral. El tipo no deja de mirarme. ¿Es porque estoy subido en una silla; en calzoncillos y ejecutivos, a punto de coger un catarro?. No deja de mirarme. ¿Cómo explicarle que sigo la recomendación de un amigo psicólogo que me lió con eso de “tu esfuerzo es tu premio”? No deja de mirarme fijamente. He agarrado la bombilla de la lámpara para disimular; pero no le parece creíble. Sigue mirándome, mi intimidad ha pasado a su jurisprudencia. ¿Qué puedo hacer?
-¡El apotegma de Pater dice que todo Arte aspira a la condición de la Música!- le grito.
El tipo ha levantado su dedo al estilo César, se ha girado y se ha puesto a hurgar en un bonsái.
No puedo dejar de mirarle.
-¡El apotegma de Pater dice que todo Arte aspira a la condición de la Música!- le grito.
El tipo ha levantado su dedo al estilo César, se ha girado y se ha puesto a hurgar en un bonsái.
No puedo dejar de mirarle.
lunes, 21 de noviembre de 2011
¿Qué puede ocurrir a partir de ahora?
Pues vaya usted a saber. Nos toca nuevo gobierno y esta es la pregunta que se agolpa en la cabeza. Vamos a ver qué tipo de recortes y medidas de ajuste nos toca ahora. Mientras tanto; unos apuntes para la reflexión: Si no aplicásemos la fórmula D`Hondt de nuestra ley electotal el PP pasaría de 186 escaños a 158, el PSOE de 110 a 102, IU de 11 a 25 y UPyD de 5 a 17. Mmmmmm; curioso al menos. Hubiésemos tenido un reparto más interesante del pastel que les hubiese obligado a entenderse o al menos a dialogar. Mejor opción aún: si los votantes de izquierdas no la hubiesen castigado votando a la derecha; o como dice Téllez en su columna: "tal vez si la izquierda realmente lo fuese, los electores no votarían a la derecha verdadera"; y se hubiesen dedicado a repartir su voto entre los partidos minoritarios, sumado a la utópica opción de que la mitad de peperos hubiese realizado otro tanto igual, nos hubiese repartido el pastel a porciones iguales para todos. Este hecho nos hubiese beneficiado a todos. 1-Porque nos sentiriamos representados todos y no sólo la mayoría. 2-Porque esto sí que les hubiese obligado a sentarse y escucharse seriamente para tomar decisiones y llegar a consensos. Con mayoría absoluta, la tenga quien la tenga, vaya usted a saber...
domingo, 20 de noviembre de 2011
El mono de Borel
En 1913 Émile Borel afirmaba en su teorema de los infinitos monos que que un mono pulsando teclas al azar sobre una máquina de escribir durante un tiempo infinito terminaría casi seguramente por escribir cualquier obra que se encontrase en la Biblioteca Nacional Francesa. Bueno; yo no tengo el componente ad infinitum; pero sí tengo la capacidad de que mis aporreos sobre el teclado no sean una secuencia aleatoria. Esto, sumado a las ganas de comunicarme y la capacidad de concentrarme seriamente en algo (que no exceda los quince minutos); es posiblemente lo que nos distinga al mono de Borel y a mi. Por lo demás es muy posible que ambos nos parezcamos, al menos en las necesidades primarias, aunque el mono cuente con cierta destreza para no mezclar emociones. Dicho esto, aqui nace este blog para recordarme que tengo que escribir los asuntos que revolotean sobre mi cabeza y mi alma (si es que no son lo mismo); y con la firme convicción de que si el mono era capaz; yo también.
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